El futuro de tus hijos es HOY.

Los niños tienen derechos y el más urgente es el derecho a ser educados. Entre los derechos de la infancia  no está, para nada, el derecho a ser escolares desde que nacen. No es un derecho la escuela infantil, es solo una posible alternativa entre otras varias.

En España esto nos parece algo aberrante porque estamos fatalmente  inducidos  -por lo políticamente correcto = lo más incorrecto y alienante -. Nuestro sistema nos confunde, nos desorienta, nos tiene alienados con esa aberración que iguala escuela con educación.

 

¡Si al menos tuviésemos la suerte de que la Etapa Infantil sirviese para prevenir tantas dificultades de aprendizaje, tanta desazón escolar y tanto fracaso escolar! Eso se conseguiría, en buena medida, si no fuese Etapa Escolar, si fuese una etapa de desarrollo natural. Lamentablemente ES  escolar. La Escuela Infantil es una inducida necesidad social creada por el mercado laboral, ¡¡MERCADO!!  Una necesidad más del mercado, creada artificialmente y anti-naturaleza, por lo mismo negativa  en muchos casos como escuela.

Los mercados están para eso, para crear necesidades no necesarias, que ellos manipulan hasta hacerlas necesarias, imprescindibles, indispensables, parte esencial y constitutiva del ser mismo como sociedad. Los mercados son ciegos, no tienen ojos porque no tienen alma; ellos lanzan y … lo malo es que caemos  todos, o casi todos en esa trampa deleznable.

En el caso que nos ocupa caen los niños, que es lo peor que puede ocurrir: Papás a trabajar y niños a la escuela. Así se ha creado  -artificial –  un mundo paralelo, pero igual, para los niños, a donde van  -como los papás-  a trabajar porque es lo que cuenta, lo que da de comer según el mercado…???  Esta igualación sería  graciosa si no fuese trágica.`

Es una perversión social y, sin embargo  nos escandaliza y elevamos el grito al cielo porque muchos niños  trabajan en países donde tienen que hacerlo para vivir, a la vez que nosotros  destruimos la niñez  encerrando a los infantes mientras los papis van a trabajar. No es comparable, me diréis. Cierto, pero no tengo claro cuál de los dos es peor… Lo uno (ellos) se hace por necesidad real; lo otro (nosotros) por comodidad social. La comodidad de lo fácil, del no pensar, o no saber o no querer dar mejor respuesta; la comodidad de lo más simple (¡total, es para niños!). Fácil, cómodo, barato, ignorante meter a los niños en la escuela casi desde que nacen y ¡Asunto arreglado! Al fin y al cabo, escuela = educación ??? ¡Qué aberración!

Estamos acostumbrados a las igualdades desiguales o contradictorias, a que lo opuesto sea igual, a que lo antagónico se compagine, a que lo parecido sea lo mismo; y así con todo. Los niños en la escuela dejan de ser niños (“La desaparición de la niñez” de Neil Postman) para ser mayores, iguales a los adultos trabajadores, como tiene que ser la población de “la igualdad política” (lo virtual eliminando a lo real).

La educación infantil pasa a ser escuela infantil para ser igual, donde aprenden a destiempo  lo que odiarán a su debido tiempo, mientras han perdido la niñez haciendo de mayores-iguales.

Nos lamentamos, la escuela se lamenta, muchos padres se lamentan, muchos educadores y profesores se lamentan,… de los niños-escolares-adolescentes-juventud-fracasados-ninis-…que tenemos por ahí; ¡Como si hubiesen aparecido de repente, procedentes del espacio, o de las entrañas del averno!

Es lo que hemos amasado nosotros, es el producto de nuestro montaje-tinglado social tan artificial, anti-natural, anti-niños. Es un producto muy igual, muy artificial, muy escolar desde el principio hasta el final; eso, MUY ESCOLAR, muy poco natural, muy digitalizado y violento por ello, muy enganchado al comercio, al consumo, ¡a tantas cosas! Sustitutivas del acompañamiento que educa, de la presencia sosegada en el afecto que da alas, confianza y libertad.

Libertad para ser niño con todas las prerrogativas, todos los derechos, todas las NECESIDADES DEL NIÑO para vivir, disfrutar, jugar aprendiendo (que no es igual que aprender jugando), crecer a su ritmo, nutrirse del cariño y ser él sin ser otro, sin ser igual, sin tener que … ¡¡deprisa crecer!! Para ser escolar artificial dejando de ser niño natural.

Ser niño es un estado natural que fluye de cuerpo a mente. Ese flujo cuerpo-mente se produce naturalmente cuando el niño hace algo que disfruta en plenitud, concentrado, el tiempo suspendido, empapándose en aprender del juego libre = estado de plenitud y desarrollo. Un niño concentrado en SU JUEGO es el trabajador más productivo de todo el espectro laboral.

Las cosas importantes de la vida no deben acelerarse y LA INFANCIA ES LO MÁS IMPORTANTE DE LA VIDA. Si les hacemos vivir deprisa puede que sobrevivan, pero… ¿A costa de qué? De hecho unos sobreviven y otros “SOBREPENAN”.

Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena. Para el niño lo esencial es el juego, SU JUEGO, no el de la escuela.

Mara Belén Arén

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