MANIFIESTO PARA EL CAMBIO

¿Qué es ser emprendedor?

El emprendimiento es una actitud vital, no es una empresa, una moda o un perfil profesional. Y, por lo tanto, los emprendedores lo somos toda la vida y todos deberíamos emprender como forma de entender y relacionarnos con el mundo. Existen emprendedores que crean organizaciones, con o sin ánimo de lucro, y otros que trabajan desde dentro de su organización para cambiarla. El dinero puede ser un objetivo y casi siempre es una necesidad pero el cambio social es el reto esencial.

Los emprendedores trabajamos desde la autonomía, en equipo, y con una actitud ética incuestionable. Éstas son nuestras herramientas más esenciales. Autonomía porque somos personas a las que no nos paraliza el miedo y que sabemos navegar la incertidumbre y complejidad para lograr nuestros objetivos. Gracias al equipo logramos que, como gente normal, hagamos cosas extraordinarias. Y sólo con una ética que nos hace ser el cambio que queremos provocar en el mundo dotamos de sentido a nuestro trabajo.

 

¿Cuál es nuestra misión en el mundo?

Nuestra sociedad se enfrenta a problemas globales que necesitan de nuevas respuestas. La desigualdad e inestabilidad crecientes se suman al reto cada vez más urgente de la sostenibilidad. La pregunta más urgente del momento actual es si es posible transformar el mundo. Los emprendedores luchamos porque así sea y desde nuestros proyectos, por muy locales y pequeños que sean, contribuimos a ese fin ambicioso y común. Vivimos una época diferente para la que necesitamos gente diferente capaz de transformar la sociedad y así cambiar el mundo. Es nuestra responsabilidad colectiva e individual afrontar este reto, y para eso debemos llevar la actitud emprendedora a la vida cotidiana. Nuestro trabajo es la acción transformadora: hacer, una y otra vez, y aprender haciendo para hacer cada vez más y mejor.

 

¿Qué necesitamos?

Los emprendedores vivimos en un contexto social, cultural y político. Y ese entorno importa, y mucho, en la viabilidad de nuestro trabajo. Asumimos nuestros riesgos y responsabilidades pero al tiempo exigimos que se creen las mejores condiciones para que nuestra acción tenga el mayor de los impactos sociales. Por esta razón, debemos recordar que el objetivo no es que haya más emprendedores; el objetivo es cambiar el mundo en el que vivimos, y para eso necesitamos más y mejores emprendedores.

Somos las personas quienes cambiamos el mundo; si queremos un mundo nuevo necesitamos personas diferentes y una nueva sociedad. ¿Qué podemos hacer para que España tenga una sociedad más emprendedora? Cambiar el paradigma de nuestras vidas y nuestras políticas, situarnos tanto los ciudadanos y las instituciones en un nuevo marco de acción. Es el momento de la ciudadanía y la sociedad. Pero, precisamente, por esa razón necesitamos más que nunca instituciones y política, pero que estén al servicio de una sociedad emprendedora y generen las reglas de juego y las infraestructuras necesarias.

La educación es la base del cambio. Eduquemos a nuestros hijos en los valores del emprendimiento como actitud vital y permitamos que comprendan la complejidad del mundo. De este modo los ciudadanos sabremos adaptarnos y ser flexibles para mejorar nuestro entorno.

Seamos conscientes de la radicalidad del cambio que ha provocado la tecnología y utilicémosla inteligentemente por el bien común. Lo abierto, la meritocracia, las redes de cooperación son parte de la nueva cultura que ha facilitado la disrupción digital. Fortalezcamos esos valores y prácticas para empoderar individual y colectivamente a la ciudadanía.

La utopía de la multitud inteligente tan largamente soñada empieza ahora a hacerse realidad. El crowd no es más que esa ciudadanía empoderada por tecnologías sociales que consigue organizarse y encontrar soluciones innovadoras e inclusivas a nuestros grandes problemas. Esas multitudes no son un conflicto político, son la solución y al tiempo la nueva forma de vivir en sociedad como ciudadanos activos y responsables.

Somos quizás más conscientes que nunca de que el mundo es muy frágil. Y lo es en doble sentido. Por una parte, nuestra casa común, única e irremplazable, es delicada y hacerla más resilente debería ser nuestra prioridad. Pero, por otra este mundo tiene muros de cristal. Los podemos romper para construir algo nuevo. Los emprendedores rompemos y reconstruimos esos muros cada día para abrirnos a un mundo nuevo y vivimos ese proceso desde la humildad y la alegría, a pesar de las adversidades, porque al final sabemos que no hay mayor derrota que vivir la vida equivocada.

 

CHANGE POINTS

Emprendimiento juvenil

1. Fomentar la autonomía del joven. Fomentar la emancipación.

2. Eliminar barreras (costes y trámites) para emprender.

3. Desarrollar a lo largo de la vida una educación emprendedora integral.

4. Ayudar a visibilidad al joven que lo está haciendo. Visibilizar las buenas prácticas y no demonizar el fracaso.

5. Fortalecer el ecosistema de emprendimiento juvenil. Facilitar la financiación del propio ecosistema y de los proyectos emprendedores.

 

Apoyo al emprendedor

1. Eliminar por completo los impuestos para el primer año de emprendimiento.

2. Crear el “emprendedor en prueba”: una fase en que el emprendedor puede experimentar sus actitudes y la viabilidad de sus ideas con un soporte que lo apoya de manera integral.

3. Crear una “línea directa” de consulta conectada a una red de expertos que den respuesta a las preguntas de los emprendedores.

4. Crear una oficina móvil que apoye a los emprendedores de forma personalizada en lugares de difícil acceso.

5. Crear una línea de crédito para la fase inicial de una startup.

 

Educación emprendedora

1. Desarrollar acciones fuera del sistema con dinámicas “blandas” que sean interactivas, que a veces se desarrollen online y que supongan un reto y/o juego. Al igual que en el deporte, lo lúdico será fundamental. Al igual que con el deporte, España necesita construir una cantera de emprendedores que lleguen a ser referencias mundiales, como Nadal…

2. Trabajar a pequeña escala y favorecer la iteración. También en red, coordinados, sin solapamiento.

3. Apoyar la capacitación mediante la acción práctica. La metodología es fundamental.

4. Conectar y visibilidad agentes. Aprovechar los estudios ya realizados.

5. Fomentar el prestigio del emprendedor mediante referentes ampliamente conocidos.

 

Inclusión

1. Alianzas con empresas y otras organizaciones con propuestas y proyectos win/win.

2. El regulador debe simplificar trámites. Complementar y compatibilidad ayudas. Compaginar políticas sociales con el apoyo al emprendedor. No excluir por edad o cualquier otra razón.

3. Adaptar el lenguaje para facilitar el conocimiento.

4. Enfocarse en el usuario. Dirigirse a comunidades de bajos recursos. Hacer de la economía un lugar para todos.

5. Desarrollar herramientas y recursos de gestión para facilitar el emprendimiento. Enfocarse en la propuesta de valor y la comercialización.

 

Emprendimiento senior

1. Apoyar la financiación a nuevas iniciativas y al microemprendizaje.

2. Sensibilizar a las empresas para cambiar la mentalidad del empresario.

3. Innovar en educación emprendedora con formación orientada al mercado laboral.

4. Impulsar la formación emocional. Formar el ser para poder hacer.

5. Fomentar la experiencia como valor.

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